La vida se va presentando con muchas aristas, unas lastiman más que otras. En lo suyo, las que mayor daño le causaron se presentaron a muy temprana edad. Siempre pensó en aquellas circunstancias, siempre sintió que la habían marcado mucho. Podía recordar algunas situaciones vividas, podía recordarse siempre llorando por la lejanía de sus padres y la falta de actitudes cariñosas de quienes le rodeaban, podía recordar el miedo, podía recordar algunas de las agresiones físicas y psicológicas a las que fue sometida a sus escasos 3 años. Lo que no podía recordar afloró luego que la pregunta de un desconocido removiera sus recuerdos y comprendiera que en su subconsciente quedó grabado aquello que quizá la marcara más.
Ha luchado toda su vida por superar ese “estorbo” que no le permitía crecer emocionalmente en la misma medida que ha “crecido” intelectualmente, por deshacerse de ese sentimiento de abandono que siempre la ha acompañado, por escapar de esa parcela de tristeza que nunca pudo cerrar. Podía identificar el tiempo y las circunstancias, las razones estaban ahí de eso estaba segura, pero no entendía por qué no podía superarlas.
Cuando una tarde de enero de 2006 un desconocido le pregunta si había sufrido abusos cuando niña su cuerpo y alma se estremecieron, toda una fuente de tristeza desbordó en su interior. Fueron días de muchas lágrimas, de mucho dolor. Tal reacción no podía ser casualidad, decidió escuchar sus recuerdos y, cual pieza de puzzle, finalmente el rompecabezas se completó.
Quizá nunca llegue a recordarlo del todo, pero la certeza de que ello sucedió le está proporcionando poco a poco la tranquilidad de que, por fin, será etapa superada. Ahora puede entender el por qué reacciona con tanta agresividad cuando un varón la toca sin su consentimiento, por qué casi no se defiende de las agresiones, por qué la reacción emocional ante las agresiones es similar a protegerse la cabeza con los brazos para luego llorar, por qué a pesar de querer y necesitar un compañero y querer formar una familia finalmente los rechaza o provoca su rechazo, ahora puede entender por qué no da a conocer sus necesidades emocionales, por qué muchas veces ante las dificultades se siente desvalida, por qué siempre se culpa cuando las cosas no marchan bien, por qué no es capaz de hablar bien de sí misma, de reconocer sus virtudes.
Ahora pensará en dejar atrás esa etapa y esos recuerdos para mirar siempre adelante. Ahora puede pensar que vencerá el miedo que siempre ha tenido, que aprenderá a mejorar sus relaciones personales, aceptando los reveses sin auto-flagelarse, ahora interiorizará aquello que intelectualmente hace mucho que había aceptado como positivo, ahora caminará por la vida con su alma y espíritu más livianos.
Sabe que puede haber recaídas, que habrá de derramar alguna lágrima más, aún así está dispuesta a cerrar esas heridas sin importar el tiempo y esfuerzo que ello implique.
Es un tiempo nuevo para ella, seguro lo es.