Publicidad:
Terra
La Coctelera

De vuelta

¿Qué ha pasado en todo este tiempo? Pues no mucho, no he cumplido con los propósitos que me hice para el 2007, ni ese año, ni el 2008 ni éste. Aquí estoy con 3 años más y las mismas circunstancias. Atrapada en una ciudad que no es, de manera alguna, el sitio adecuado para mi; sin embargo, la cautela o la cobardía me impiden tomar mis cosas e irme, me veo con mucho en contra para arriesgar a irme sin tener un trabajo seguro.

Por otro lado tengo el espíritu pesado, muy pesado, cargado con la desesperanza, falto de ilusión, carente de motivación, vacío de risas y anegado por las lágrimas, esas lágrimas que se niegan a salir, ese llanto que que se quedó dentro, porque perdió la fuerza para desahogar.

Jamás hubiese pensado, ni siquiera imaginado en la peor de las pesadillas, llegar a esta edad en semejante situación, yo que tenía tantos planes, tantos proyectos, tantas ilusiones...viví una mentira, vivo una indescriptible realidad.

No sé cómo recuperar la ilusión, no sé qué hacer...

Propósitos.

Se acaba el 2006, ni mejor ni peor que otros, sin embargo diferente. He aceptado, por bien o por desgracia, que no puedo seguir teniendo fe en las personas, que tengo que aprender a hacer lo que la gente hace conmigo. Siempre he actuado bajo la premisa de "no hagas a los demás lo que no quieres hagan contigo", pero no ha servido más que para ser siempre lastimada, vilipendiada, ofendida y despreciada. Lo irónico es que estoy en el siglo XXI y viviendo en un país de PRIMER mundo y debo "ajustarme" o "reeducarme" para poder seguir adelante sin ser totalmente aniquilada por ser una persona educada, respetuosa, con valores que ya no se usan y con inquietudes más allá que ir de compras o ver Gran Hermano.
Me duele aceptar que no queda otra salida, pocas veces me doy por vencida, pero ya basta. Aprenderé a ser una persona amargada que va hablando mal de todo el que se cruce por su camino, aprovechándome de sus debilidades y de su dinero, llegaré al trabajo desquitándome con el primero que vea porque no dormí bien, seré la mejor manipuladora, falsa , controladora y neurótica con los varones y la más envidiosa y vengativa con las mujeres, aprenderé a sacarle provecho a aquellos que se avergüenzan de tratar conmigo por ser extranjera o no ven en mi más que un trozo de carne donde satisfacer sus necesidades sexuales por lo mismo. Me "especializaré" en televisión basura, moda, comprar por comprar, endeudarme hasta el 2500 para aparentar bonanza, haré el mejor "master" en "cómo ser superficial y la más exitosa "hija de su madre" con el prójimo". Me "divertiré" borracha y drogada para no acordarme de nada al día siguiente. Dejaré de respetar a los ancianos, minusválidos, a los que piensen distinto a mi, sean de diferente raza, religión u opción sexual. Me convertiré en una persona feliz y civilizada.
2007, allá voy.

Amigo

Amigo, trátame con pureza;

No me catalogues, no soy un objeto.
No me etiquetes, no soy mercadería.
No me juzgues, no soy tu reo.
No me acuses, no eres mi fiscal.
No me condenes, no eres mi juez.
No me enmarques, no soy espejo ni cuadro.
No me definas, soy un misterio.
No me minimices, soy más complejo de lo que
crees.
No me divulgues, no soy un producto o una
cosa.
No me vulgarices, soy alguien muy especial.
No me apuntes, no soy un blanco de tiro.
No me idolatres, no soy un ídolo.
No me calumnies, tengo el derecho a la
verdad de los hechos.
No me difames, tengo el derecho de ser quien
soy.
No me esquematices, soy más libre de lo que
te imaginas.
No creas demasiado en mí, soy falible.
No dudes siempre de mí, soy más verdad que
error.

Recuerda siempre que:

Soy gente como tú.
Soy humano como tú.
Soy limitado como tú.
Soy hijo de Dios como lo eres tú.

Autor desconocido

LA FURIA Y LA TRISTEZA

Haciéndose compañía, llegaron una vez la tristeza y la furia a un estanque mágico para bañarse. Cuando estaban junto al agua, se quitaron sus ropas y desnudas entraron a bañarse. La furia apurada como siempre, inquieta sin saber porqué, se bañó y rápidamente salió del estanque. Pero como la furia es casi ciega, se puso la primera ropa que encontró que no era la suya sino la de la tristeza.

Vestida de tristeza, la furia se fue como si nada pasara. La tristeza, tranquila y serena, tomándose el tiempo del tiempo, como si no tuviera ningún apuro -porque nunca lo tiene- mansamente se quedó en el agua bañándose mucho rato y cuando terminó, quizás aburrida del agua, salió y se dio cuenta de que no estaba su ropa. Si hay algo que a la tristeza no le gusta es quedar al desnudo. Entonces se puso la ropa de la furia, la única ropa que había y así vestida de furia siguió su camino.

Cuentan que a veces, cuando uno ve al otro furioso, cruel, despiadado y ciego de ira, parece que estuviera enojado, pero si uno se fija con cuidado, se da cuenta de que la furia es un disfraz y que detrás de esa furia salvaje se esconde en realidad la tristeza.

Tomado del libro "26 Cuentos para pensar" del psicólogo humanista Jorge Bucay

HUBO UN MOMENTO (autor desconocido)

Hubo un momento en el que dejaste de creer en el amor;
Y luego apareció esa persona y no pudiste dejar de amarla cada día más.

Hubo un momento en el que la amistad parecía no existir;
Y conociste a ese amigo que te hizo reír y llorar, en los mejores y en los peores momentos.

Hubo un momento en el que estabas seguro que la comunicación con alguien se había perdido;
Y fue luego cuando una tarjeta llegó a tu buzón de correo.

Hubo un momento en el que una pelea prometía ser eterna;
Y sin dejarte entristecer, terminó en un abrazo.

Hubo un momento en que un examen parecía imposible de pasar;
Y hoy es un examen más que aprobaste en tu carrera.

Hubo un momento en el que dudaste encontrar un buen trabajo;
Y hoy puedes darte el lujo de ahorrar para el futuro.

Hubo un momento en el que sentiste que no podrías hacer algo;
Y hoy te sorprendes a ti mismo haciéndolo.

Hubo un momento en el que creíste que nadie podía comprenderte;
Y te quedaste boquiabierto mientras alguien parecía leer tu corazón.

Así como hubo momentos en que la vida cambió en un instante; nunca olvides que aún habrá momentos en que lo imposible se tornará un sueño hecho realidad.

Nunca dejes de soñar, porque soñar es el principio de un sueño hecho realidad. "Recuerda que todo lo que sucede, sucede por una razón"

Podría ser un cuento...

La vida se va presentando con muchas aristas, unas lastiman más que otras. En lo suyo, las que mayor daño le causaron se presentaron a muy temprana edad. Siempre pensó en aquellas circunstancias, siempre sintió que la habían marcado mucho. Podía recordar algunas situaciones vividas, podía recordarse siempre llorando por la lejanía de sus padres y la falta de actitudes cariñosas de quienes le rodeaban, podía recordar el miedo, podía recordar algunas de las agresiones físicas y psicológicas a las que fue sometida a sus escasos 3 años. Lo que no podía recordar afloró luego que la pregunta de un desconocido removiera sus recuerdos y comprendiera que en su subconsciente quedó grabado aquello que quizá la marcara más.

Ha luchado toda su vida por superar ese “estorbo” que no le permitía crecer emocionalmente en la misma medida que ha “crecido” intelectualmente, por deshacerse de ese sentimiento de abandono que siempre la ha acompañado, por escapar de esa parcela de tristeza que nunca pudo cerrar. Podía identificar el tiempo y las circunstancias, las razones estaban ahí de eso estaba segura, pero no entendía por qué no podía superarlas.

Cuando una tarde de enero de 2006 un desconocido le pregunta si había sufrido abusos cuando niña su cuerpo y alma se estremecieron, toda una fuente de tristeza desbordó en su interior. Fueron días de muchas lágrimas, de mucho dolor. Tal reacción no podía ser casualidad, decidió escuchar sus recuerdos y, cual pieza de puzzle, finalmente el rompecabezas se completó.

Quizá nunca llegue a recordarlo del todo, pero la certeza de que ello sucedió le está proporcionando poco a poco la tranquilidad de que, por fin, será etapa superada. Ahora puede entender el por qué reacciona con tanta agresividad cuando un varón la toca sin su consentimiento, por qué casi no se defiende de las agresiones, por qué la reacción emocional ante las agresiones es similar a protegerse la cabeza con los brazos para luego llorar, por qué a pesar de querer y necesitar un compañero y querer formar una familia finalmente los rechaza o provoca su rechazo, ahora puede entender por qué no da a conocer sus necesidades emocionales, por qué muchas veces ante las dificultades se siente desvalida, por qué siempre se culpa cuando las cosas no marchan bien, por qué no es capaz de hablar bien de sí misma, de reconocer sus virtudes.

Ahora pensará en dejar atrás esa etapa y esos recuerdos para mirar siempre adelante. Ahora puede pensar que vencerá el miedo que siempre ha tenido, que aprenderá a mejorar sus relaciones personales, aceptando los reveses sin auto-flagelarse, ahora interiorizará aquello que intelectualmente hace mucho que había aceptado como positivo, ahora caminará por la vida con su alma y espíritu más livianos.

Sabe que puede haber recaídas, que habrá de derramar alguna lágrima más, aún así está dispuesta a cerrar esas heridas sin importar el tiempo y esfuerzo que ello implique.

Es un tiempo nuevo para ella, seguro lo es.

Como nace un paradigma.

Un grupo de científicos colocó cinco monos en una jaula, en cuyo centro colocaron una escalera y sobre ella, un montón de bananas. Cuando un mono subía la escalera para agarrar las bananas, los científicos lanzaban un chorro de agua fría sobre los que quedaban en el suelo. Después de algún tiempo, cuando un mono iba a subir la escalera, los otros lo agarraban a palos. Pasado algún tiempo más, ningún mono subía la escalera, a pesar de la tentación de las bananas.
Entonces, los científicos sustituyeron uno de los monos. La primera cosa que hizo fue subir la escalera, siendo rápidamente bajado por los otros, quienes le pegaron. Después de algunas palizas, el nuevo integrante del grupo ya no subió más la escalera.
Un segundo mono fue sustituido, y ocurrió lo mismo. El primer sustituto participó con entusiasmo de la paliza al novato.
Un tercero fue cambiado, y se repitió el hecho.
El cuarto y, finalmente, el último de los veteranos fue sustituido.
Los científicos quedaron, entonces, con un grupo de cinco monos que, aún cuando nunca recibieron un baño de agua fría, continuaban golpeando a aquel que intentase llegar a las bananas.
Si fuese posible preguntar a algunos de ellos por qué le pegaban a quien intentase subir la escalera, con certeza la respuesta sería:
"No sé, las cosas siempre se han hecho así, aquí..."
¿Te suena conocido?
No pierdas la oportunidad de pasar esta historia a tus amigos, para que, de una o de otra manera, se pregunten por qué están golpeando y por qué estamos haciendo las cosas de una manera, si a lo mejor las podemos hacer de otra.

"Es más fácil desintegrar un átomo que un pre-concepto" - Albert Einstein

(Recibido en mi correo uno de estos días, no trae autor, pero le agradezco que comparta esta historia. Desde pequeña me ha producido urticaria la respuesta "porque siempre se ha hecho así".)

El mejor regalo

(Borrador que estuvo "perdido" desde el 28/01/06)

Este es el sábado más relajado que he pasado en mucho
tiempo. Ha ido consumiéndose en una tranquilidad casi perfecta (el casi es porque he estado mordiéndome el contorno de las uñas y no sé a qué atribuirlo).
Este día sólo estuve fuera de casa 20 minutos, prácticamente no he hablado con nadie, no tengo planes de salir (aunque estaba invitada a un cumpleaños fuera de la ciudad y opté por no ir), no siento urgencia por hablar con alguien, no me siento sola, he visto una misma película por quinta vez (creo), he realizado una actividad que repelo hacer, no he cuestionado mi vida ni mis decisiones, no he recordado momentos duros, no he sentido autocompación, no he hecho planes imposibles, no he renegado de los malos políticos (¿habrá alguno bueno?), no me he sentido fuera de lugar, no me he sentido bicho raro, no he...etc. Me siento tranquila y contenta.
No deja de sorprenderme cómo como los acontecimientos pueden cambiar nuestro estado de ánimo; cambia la percepción de nuestra vida, de nuestro entorno, de nuestro pasado, de nuestro presente,de nuestro futuro.
La alegría que siento de volver a participar en un coro serio, el haber pasado una prueba con una seguridad que nunca había sentido, el haber podido controlar mi nerviosismo (y, por consiguiente, haber controlado mejor el aire) me está aportando poco a poco optimismo, no siento que me vaya a comer el mundo ahora, pero si afloran ganas de hacer cosas y pensamientos más optimistas rondan ahora por mi cabeza.
Amo la música, no hay duda, (aunque sea muy ignorante en lo formal de ella), la armonía de las voces me proporciona algo cercano al placer y,aún más, hace que se aleje el derrotismo.
Es un auténtico regalo el que se me hecho esta semana, como no me había hecho ninguna expectativa, he podido disfrutarlo y agradecerlo aún más.